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Los sucesos de días pasados han dejado un profundo dolor en todos los habitantes
de Sucre, Chuquisaca, el país y el mundo, por la violencia que en extremo se ha
generado en nuestra ciudad, llegando a escenarios de intolerancia y
discriminación.
Debemos señalar que en los últimos meses la democracia se ha reducido a la
imposición violenta de un grupo sobre los otros, velando solamente los intereses
de clase en perjuicio de los sectores más necesitados y humildes de nuestro
departamento.
Bajo el discurso de democracia y libertad, se han constituido grupos de choque
con el objetivo de agredir, insultar a los que no piensan lo mismo que ellos,
violando las más elementales normas de convivencia democrática.
Lo sucedido el día 24 de mayo en horas de la mañana nos debe llamar a
reflexionar que nos encontramos al borde de una confrontación con irremediables
consecuencias entre chuquisaqueños, no se puede hacer una lectura política por
los ámbitos nacionales y locales minimizando los hechos que pueden acaecer por
voluntad o caprichos de grupo de poder.
Consideramos así mismo que no se puede utilizar a las fuerzas armadas de manera
irresponsable generando un proceso de confrontación entre fuerzas del orden y
una parte de la población de la ciudad, produciéndose heridos de uno y oto bando
y lo peor dejando a toda una población a su suerte sin seguridad ni policial ni
militar.
Expresamos nuestra preocupación ya que en los últimos tiempos en Sucre se
utiliza de manera indiscriminada dinamita y cachorros de dinamita en las
movilizaciones, convirtiéndose en algo normal en estos últimos tiempos, dejando
preocupación y zozobra en toda la población de Sucre.
No podemos permitir al mismo tiempo que una demanda legítima de Capitalía Plena
para Sucre, nos lleve a escenarios de barbarie, de intolerancia discriminación y
racismo humillando a compatriotas chuquisaqueños de la manera más terrible,
ejerciendo una tortura psicológica en contra de campesinos, no podemos aceptar
desde ningún punto de vista que la intolerancia haya llevado a que 35 campesinos
sean desnudados, y arrodillados hasta la casa de la LIBERTAD para pedir perdón.
Los escenarios de violencia que vivimos en Noviembre de 2007, no pueden
reproducirse en venganza en contra de la población campesina o hacer creer que
el odio y división entre campo y ciudad esta marcada en todos los pobladores de
Chuquisaca.
Por tanto, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Chuquisaca:
• Repudiar la forma de barbarie, degradación y humillación a que fueron
sometidos campesinos Chuquisaqueños en la Plaza 25 de Mayo, debiendo las
autoridades del Ministerio Público investigar de manera imparcial y objetiva
estos sucesos hasta encontrar a sus responsables.
• Repudiar la agresión física y psicológica que sufrió la periodista María Elena
Paco, periodista de la Radio ACLO y exigir el respeto de la libertad de
expresión.
• Instamos a la Población de Sucre a rechazar y repudiar a los grupos de choque
de carácter neofascista que se han organizado en nuestra ciudad, para este
efecto el ministerio público deberá imponer todo el poder coercitivo de la norma
hasta encontrarlos y sancionarlos.
• Lamentamos que otra vez más nos enfrentemos entre hermanos Chuquisaqueños,
debiendo resolver nuestros problemas haciendo del diálogo el mejor instrumento
democrático para resolverlos, en torno al bien común, hasta establecer que es
más fuerte lo que nos une, y menos importante, lo poco que nos separa.
• Proponemos que gobernantes y opositores le den contenidos de renuevo
democrático, de cara a sentar las bases, que le permitan la construcción de
soluciones pacíficas, a la crisis política que azota a Chuquisaca y Bolivia.
Publicado en
Bolpress el 28 de mayo de 2008. Reproducido en el semanario Peripecias Nº
98 el 28 de mayo de 2008. Se reproduce en nuestro sitio
únicamente con fines informativos y educativos. |