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Se ha insinuado repetidamente que el desarrollo sostenible es un concepto
contradictorio porque trata de armonizar objetivos aparentemente conflictivos
entre sí (económicos, sociales y ambientales). No obstante, es justamente en esa
armonización donde se encuentra el desafío, porque para lograrla debemos
enfrentar y anticipar conflictos reales y potenciales que deberán disminuir en
la medida en que tomemos conciencia de la inseparabilidad de dichos objetivos y,
más específicamente, en la medida en que tomemos conciencia de que nuestra
subsistencia depende de que conservemos el medio ambiente, los servicios de los
ecosistemas y los recursos naturales que sustentan todas nuestras actividades
económicas.
Pero, –y siempre hay un pero– la conservación de los recursos naturales quizás
no significaría un problema mayor si éstos estuvieran uniformemente distribuidos
o si su usufructo se hiciera sobre bases de solidaridad y equidad. Y es que
vivimos en sociedades desiguales y asimétricas, no solamente en lo económico y
social, sino en materia de la distribución y pertenencia de los recursos
naturales; vivimos en sociedades desiguales construidas en un mundo fragmentado
por barreras políticas artificiales que constituyen una receta permanente para
detonar conflictos de todo tipo.
1. Sociedades desiguales en un mundo fragmentado
Países con recursos vs países sin recursos o con pocos recursos es una
característica de nuestra civilización. Su distribución desigual, ya sean ellos
renovables (agua, recursos genéticos, recursos marinos) y no renovables
(petróleo, minerales) es una innegable causa de conflictos entre nuestras
sociedades.
En diversas partes del mundo están ocurriendo disputas en torno a la cantidad y
calidad del agua. La historia también ha sido testigo de ello. Por ejemplo, la
aparente degradación de los recursos naturales en la Isla de Pascua por parte de
sus habitantes polinesios y la consecuente lucha entre clanes y jefes, brinda
una ilustración gráfica de una sociedad que se destruyó a sí misma por la
sobre-explotación de recursos escasos.
El lago Chad en África fue otrora el sexto lago más grande del mundo. Hoy,
debido a la disminución de las lluvias por efecto del cambio climático y al uso
humano intensivo, el lago se ha achicado a 1/20 de su tamaño original. Ello ha
ocasionado el colapso de la pesca y los cultivos, desplazando a millones y
afectando a muchos más. Este lago está situado en los límites de Chad, Nigeria,
Camerún y Níger, cuyas poblaciones dependen de sus aguas para la irrigación, la
pesca, la ganadería y el consuno doméstico. Ello ha ocasionado no pocas luchas
militares y disputas legales internacionales, entre ellas luchas por los
derechos de propiedad cuando los campesinos comenzaron a cultivar en lo que
fuera el fondo del lago.
Por otra parte, recursos naturales como los diamantes y los bosques, alimentaron
la guerra civil que en 1990 afectó a Sierra Leona y Liberia. Los diamantes
fueron contrabandeados de Sierra Leona a Liberia y de allí al mercado mundial. A
mediados de los 90 las exportaciones oficiales de diamantes de Liberia oscilaban
entre 300 y 450 millones de dólares anuales. El comercio de estos diamantes,
referidos como los diamantes de sangre, ayudó a financiar a grupos rebeldes y a
acrecentar las hostilidades. Para el año 2002, al finalizar la guerra, más de
50,000 personas habían muerto, 20,000 habían sido mutilados y tres cuartas
partes de la población de sierra Leona se desplazó a otras zonas, incluyendo
cientos de miles que emigraron a Guinea... y que demandaron el uso de recursos
naturales de este país para su subsistencia...
Numerosos conflictos han ocurrido en materia del uso recursos marinos. Por
ejemplo, conflictos entre países que defienden a sus usuarios locales y países
industriales grandes que utilizan un bien común. En 1995 ocurrió un conflicto
entre Canadá y España por la pesca en la zona de los Grandes Bancos, rica en
recursos pesqueros, particularmente en el pez conocido como fletán, justo afuera
de la costa oriental canadiense. El gobierno canadiense estuvo bajo constante
presión doméstica por parte de los pescadores locales que reclamaban que su modo
de sustento había sido amenazado por países que como España, no respetaban las
cuotas de pesca. Canadá abordó por la fuerza un barco pesquero español en aguas
internacionales y arrestó a su tripulación. Los españoles se refirieron al
incidente como un acto de piratería, chocando con los canadienses en una serie
de encontronazos en alta mar y enfrentamientos diplomáticos. A estos incidentes
se les denominó la Guerra del Fletán.
Los recursos genéticos y la biodiversidad son especialmente importantes para
Panamá. Nuestro país es rico en biodiversidad… a diferencia de muchos otros más
alejados de los trópicos… Pero, en este tema, nos debatimos entre dos tendencias
antagónicas. La primera de ellas tiene que ver con los derechos de propiedad de
los recursos genéticos (sobre si ellos constituyen patrimonios locales o
globales) y la segunda tiene que ver con la actitud de las compañías
biotecnológicas de patentar, no solamente los métodos para aislar, identificar y
transferir las secuencias de ADN, sino también el material genético mismo y las
nuevas formas de vida que él origina, desde bacterias hasta células humanas, sin
importar el lugar de origen de estos genes.
Y ¿qué decir del petróleo?... Todos los conflictos mencionados tienen un
denominador común: la lucha por recursos naturales que necesitamos para nuestra
subsistencia o para impulsar nuestras economías y la consecuente reducción de
nuestro capital natural, que ya escasea para abastecernos a todos y que,
indefectiblemente, se agravará cada día más.
2. Vinculando el ambiente y el desarrollo en la toma de decisiones
El avance hacia el desarrollo sostenible ha sido lento, quizás porque plantea
numerosas interrogantes como la de si será posible lograr crecimiento económico
y salvaguardar el capital natural al mismo tiempo. Numerosos gobiernos siguen
formulando políticas que se ocupan de asuntos del medio ambiente, de la economía
o de la sociedad como si fueran asuntos aislados, sin tomar en cuenta que el
Planeta funciona como un solo sistema donde la atmósfera, el agua, la tierra, la
biodiversidad y las sociedades humanas con sus economías están conectados en una
compleja trama de interacciones e intercambios. Pero donde la economía está
contenida dentro de la biosfera (naturaleza) que la alimenta.
La separación de los asuntos económicos, sociales y ambientales, ha sido y sigue
siendo un factor determinante de conflictos en razón de las paradojas y
contradicciones que se derivan de la manera tan sectorizada como los seres
humanos hemos enfrentado nuestras acciones y problemas.
Economía y medio ambiente
Con frecuencia lo económico está reñido con lo ambiental, lo que ocasiona
presiones sobre el ambiente, con efectos negativos sobre los ecosistemas y
consecuencias nocivas para los seres humanos. La destrucción de manglares, la
contaminación ambiental, el cambio climático, la deforestación y destrucción de
hábitats, entre otras, son manifestaciones de las contradicciones existentes
entre las opciones aparentemente antagónicas que se dan entre la economía y el
medio ambiente, donde con frecuencia los intereses de los negocios y las
ganancias cortoplacistas se anteponen a la salud ambiental y de los ecosistemas.
Economía y sociedad
Por otra parte, con frecuencia lo económico también parece estar reñido con
necesidades y aspiraciones básicas de la sociedad como son la equidad, el
ingreso justo, la educación, la salud, la libertad y la seguridad.
Economía, sociedad y ambiente
Y en el contexto amplio del desarrollo sostenible, los temas relacionados con la
gestión del territorio con frecuencia constituyen detonantes de conflictos como
son los que tienen que ver con la gestión de las cuencas y de las ciudades, y
los temas relativos a la distribución y propiedad de la tierra.
3. Institucionalidad y políticas
La puesta en práctica de este modelo de desarrollo sostenible al que aspiramos
supone encontrar formas de armonizar los potencialmente conflictivos objetivos
económicos, sociales y ambientales del desarrollo. Pero, los esfuerzos que se
hagan en este sentido no irán muy lejos si no consideran un nuevo tipo de
institucionalidad y de políticas públicas que facilite la integración de dichos
objetivos. Por ejemplo, el proceso de formulación de políticas públicas sería
más efectivo si ellos se integraran que si se atendieran separadamente, como
actualmente ocurre. Es así que políticas formuladas para un sector (económico,
social o ambiental), con frecuencia chocan en sus resultados esperados con las
diseñadas para otros sectores.
Los esfuerzos que se hagan en pro del desarrollo sostenible tampoco podrán
avanzar si no se trabaja en un contexto de gestión integrada del conocimiento
que tenga como meta el desarrollo de nuevas formas de apoyo a la toma de
decisiones por parte de los sectores públicos y privados, donde el conocimiento
de las interrelaciones que ocurren en el mundo real, sus efectos y sus
consecuencias, se convierta en la base fundamental del desarrollo
(socioeconómico-ambiental). Este desarrollo (sostenible) deberá construirse con
una visión de gestión integrada del territorio que permita abordar como un
sistema la totalidad de los problemas que atañen, tanto a lo urbano como a lo
rural.
4. Prevención de conflictos: la gestión del desarrollo sostenible
Más allá de la resolución de conflictos crecientes, su prevención es una especie
de subproducto de la gestión del desarrollo sostenible. En la medida en que así
lo entendamos, estaremos en mejor capacidad para repensar nuestras opciones de
desarrollo.
El informe sobre Perspectivas del Medio Ambiente Mundial (GEO 4) elaborado por
el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente presenta cuatro
posibles escenarios futuros para hacerle frente a la crisis ambiental global.
Son opciones de desarrollo, o más bien tendencias que vale la pena analizar en
función de las imaginables consecuencias de escoger una u otra. Ellas son:
•
Los mercados primero
• La
seguridad primero
•
Las políticas primero
• La
sostenibilidad primero
Algunos ejemplos servirán para imaginar cada uno de estos escenarios en el caso
de América Latina (bosques y biodiversidad, recursos hídricos, recursos
energéticos, urbanización y presiones migratorias):
a) En materia de bosques y biodiversidad. En Los mercados
primero la deforestación aumenta y el área forestal disminuye de forma
significativa, lo que provoca una mayor pérdida de hábitats y una mayor
fragmentación. En La seguridad primero las áreas de interés forestal más
importantes para las “élites” se conservan, pero fuera de estas áreas protegidas
la deforestación aumenta rápidamente. En Las políticas primero se
evidencia una reducción moderada de la deforestación y de la fragmentación de
los hábitats, gracias a la mejora de las normativas reguladoras y a unos
mecanismos de cumplimiento de las mismas. Por su parte, en La sostenibilidad
primero se implementan mecanismos para rehabilitar ecosistemas forestales
afectados consiguiendo detener la pérdida y la fragmentación de estos hábitats
clave.
b) En materia de recursos hídricos. Se prevé presiones cada vez
mayores en los cuatro escenarios, pero es posible distinguir diferencias
cualitativas en los mismos. En Los mercados primero y La seguridad
primero disminuye la cantidad y la calidad de las aguas superficiales y
subterráneas. Por su parte, en Las políticas primero se consigue contener
el aumento de las extracciones de agua, mediante inversiones en tecnologías de
ahorro de agua, con lo que se logra mejorar sustancialmente el uso del agua en
los sectores económicos. En La sostenibilidad primero se realizan
esfuerzos especiales para gestionar los conflictos en esta área, mejorar la
eficiencia en el uso del agua y cambiar la conducta de la gente respecto del uso
del agua.
c) En materia de recursos energéticos. En Los mercados primero
su acceso y control siguen siendo una fuente importante de conflictos, situación
que se acentúa en La seguridad primero. En ambas hipótesis la mejora en
la diversificación de la energía más allá de los combustibles fósiles y la
eficiencia energética es muy limitada. En contraste, en Las políticas primero
se promueve la diversificación energética con un mayor empleo de recursos
renovables, así como la eficiencia energética y la cooperación energética
regional. Todo ello se refuerza enérgicamente en La sostenibilidad primero.
d) En materia de urbanización. El proceso se da en todas las
hipótesis, pero evidenciando diferencias importantes. En Los mercados primero
y La seguridad primero se produce una expansión descontrolada de la
urbanización. En Las políticas primero, la urbanización es menos caótica.
En La sostenibilidad primero se sigue urbanizando, sobretodo en las
ciudades de pequeño y mediano tamaño en un contexto que se basa en una
planificación a largo plazo con respecto al desarrollo urbanístico. La necesidad
urgente de esto es evidente en la ciudad de Panamá.
e) En materia de presiones migratorias. En Los mercados primero
se da un aumento continuo de éstas, tanto dentro de la región como hacia América
del Norte, debido al deterioro de las condiciones sociales de varios grupos. En
La seguridad primero las presiones migratorias aumentan considerablemente
en las áreas fronterizas, pero la legislación sobre la migración se hace más
restrictiva. En Las políticas primero y La sostenibilidad primero
las presiones migratorias disminuyen. En esta última hipótesis, la emigración
pasa a ser una cuestión de decisión personal más que una necesidad.
Lo que tiene de diferente La sostenibilidad primero (según GEO4) es que
el gobierno, la sociedad civil, el comercio, la industria, la comunidad
científica y otros grupos implicados trabajan juntos para hacer frente a los
distintos retos ambientales y de desarrollo. Pero creo que es más que eso. Es
buscar, desde la perspectiva de las gestiones del conocimiento, del territorio,
de los negocios y actividades productivas, de la acción social, de la
institucionalidad y políticas, la integración de los componentes económicos,
sociales y ambientales del desarrollo. Ese es precisamente el reto del
desarrollo sostenible que, además, tiene un importante componente ético que debe
ser atendido en un marco de cooperación, tanto local como global Es fácil,
entonces, darse cuenta que la carencia de estos enfoques integrados en los otros
escenarios será una fuente mayor de conflictos, particularmente en Los
mercados primero y La seguridad primero.
Conocimiento, integración, ética y cooperación son palabras clave en el contexto
del desarrollo sostenible que deben constituir las bases de estrategias
nacionales y globales, de manera que este modelo de desarrollo apunte, no
solamente al tema de resolución de conflictos, sino también al de su prevención,
y para que, ojalá, nos acerque más y más a la prevención del mayor y más absurdo
de los conflictos, producto de la irracionalidad de la especie humana: la
guerra.
Publicado en el semanario Peripecias Nº
110 el 20 de agosto de 2008. Se permite la reproducción del artículo
siempre que se cite la fuente. |